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2018

Propuesta de Plataforma Urbana y de Ciudades de América Latina y el Caribe

 

ONU. CEPAL, ONU-HABITAT, MINURVI
Propuesta de una Plataforma Urbana y de Ciudades de América Latina y el Caribe para facilitar el seguimiento y monitoreo del desarrollo urbano en la región.
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2018

Plan de acción regional para la implementación de la Nueva Agenda Urbana en América Latina y el Caribe, 2016-2036

ONU. CEPAL, ONU-HABITAT, MINURVI

El Plan de Acción Regional (PAR) pretende ser la expresión regional de la Nueva Agenda Urbana (NAU).

 

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2018

Subregional Action Plan for the implementation of the New Urban Agenda in the Caribbean

ONU. CEPAL, ONU-HABITAT, MINURVI
Subregional Action Plan for the implementation of the New Urban Agenda in the Caribbean: Prioritizing subregional challenges and opportunities 2016-2036
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El control urbano es una de las funciones públicas primordiales para asegurar la gobernanza de las ciudades y fomentar una cultura de la legalidad que apunta al “derecho a la ciudad para todos”.

ONU-Habitat Colombia

Enero 8, 2019


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Por Roberto Lippi - Coordinador ONU-Habitat para los Países Andinos

La buena calidad de la legislación y su concreta aplicación, en términos de control y vigilancia, son elementos fundamentales para cumplir con los propósitos de la Nueva Agenda Urbana y evitar el surgimiento de conflictos sociales y de procesos de marginalización, que se traducen en fenómenos de inequidad y exclusión.

Para que haya un efectivo (y equitativo) control de la calidad del entramado urbano – clave para la sostenibilidad social, económica y ambiental de las ciudades – no basta con que haya un sistema institucional y normativo claro y trasparente, que regule el desarrollo urbano y el ordenamiento del territorio, es preciso asegurar el cabal cumplimiento de las normas urbanas con tareas de control y vigilancia efectivas y no permeadas por intereses particulares que obstaculizan la prevalencia del bien común. Es necesario, además, que la acción pública sea complementada con una exigente conciencia ciudadana y una capacidad de control social sobre lo que ocurre en los entornos urbanos y periurbanos.

El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU- Habitat) ha podido corroborar que la “porosidad” de los sistemas jurídicos y la escasa eficacia de las tareas de control urbano se encuentran entre los obstáculos que frenan las iniciativas de trasformación urbana más innovadoras y estructurales.

El análisis de la calidad y pertinencia de la norma urbana lleva a afirmar que “muchas ciudades están sobrecargadas con leyes no acordes con la realidad urbana y que, a menudo, carecen de capacidad para ejecutarlas”.

La multiplicidad y rigidez de las regulaciones estimula en muchos casos el recurso a rutas informales para conducir transacciones de suelo y propiedad, llevar a cabo negocios e incluso acceder a servicios básicos, impulsando de hecho sistemas paralelos e informalidad jurídica urbana”.

Solo una legislación urbana “basada en los derechos” y en su efectivo cumplimiento permite promover la participación y asegurar el compromiso de los habitantes urbanos con las decisiones de desarrollo y los resultados de la planificación que afectan sus vidas diarias.

Entendiendo la importancia de fortalecer y mejorar el control urbano en las ciudades de Colombia, como base para alcanzar los objetivos plasmados en la Nueva Agenda Urbana, ONU-Habitat está apoyando a las Instituciones nacionales colombianas en identificar cuellos de botella y áreas de mejora para ejercer de forma más efectiva y participativa las facultades que poseen las autoridades para “diseñar, ejecutar y hacer cumplir el ordenamiento jurídico que regula el desarrollo de la estructura de la ciudad”.

En este marco, junto al Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, a la Procuraduría General de la Nación y algunas instituciones locales, se ha analizado la función de control urbano desde cinco dimensiones, esenciales para la formulación de recomendaciones de política pública:

  1. La base regulatoria y normativa, que organiza el desarrollo urbano en materias como el ordenamiento territorial
  2. Las funciones y competencias de las entidades territoriales
  3. La gestión ambiental y de riesgo, el licenciamiento y las normas de edificabilidad, etc.
  4. La gestión administrativa, que hace referencia a la capacidad institucional (fundamentalmente preventiva) de la administración, a sistemas confiables de recolección y procesamiento de información, a los recursos económicos, tecnológicos y operativos necesarios y a los procedimientos en la interacción con los ciudadanos y los desarrolladores.
  5. Las funciones de justicia y de control y vigilancia, encaminadas a hacer cumplir la ley y a sancionar a quienes la violan (particulares y/o servidores públicos).

La cultura de legalidad por parte de los desarrolladores y de los ciudadanos, fundamental para el acatamiento de las normas y el autocontrol de la actividad privada que involucra al interés general. El control social, que deben realizar los ciudadanos, las organizaciones de la sociedad civil y los medios para que la actividad urbanística no afecte nocivamente el interés general o los intereses legítimos de terceros.

Como resultado de este amplio proceso de análisis multidimensional se han identificado algunos nudos críticos, así como algunas prácticas que pueden servir de ejemplo para mejorar la respuesta de la administración pública y de la ciudadanía en esta materia.

En particular, ha sido evidenciado que para mejorar el control y la vigilancia urbana se requiere en primera instancia de una manifiesta voluntad política y de un diseño institucional con competencias claras (para cada una de las instancias del control) y recursos suficientes para ejercer con altura esta función.

Asimismo, los sistemas de información deben mejorar sustantivamente, articulando la planificación y el ordenamiento territorial con los sucesivos procesos de monitoreo y vigilancia de las licencias de construcción, así como de las acciones de construcción informal que ocurren en el territorio.

Finalmente, el empoderamiento de la ciudadanía para ejercer un efectivo control social es elemento cardinal para facilitar las funciones de vigilancia del territorio. Sin embargo, esto debe canalizarse en procedimientos e instrumentos efectivos para que la ciudadanía tenga acceso a las informaciones, alerte a la administración y pueda hacer seguimiento a las acciones por esta adoptadas.

De especial relevancia para asegurar la articulación entre la administración pública (local y central) y la ciudadanía es fortalecer las capacidades en materia preventiva del Ministerio Público en tema de control urbano.

En el caso de Colombia en particular, es de desatacar el rol que pueden jugar las Personerías Municipales, cuyo papel constitucional es garantizar el goce efectivo de los derechos fundamentales de los ciudadanos y cumplir, además, con una función preventiva y sancionatoria en la conducta oficial de los servidores públicos.

Seminario Internacional “El Control Urbanístico y La Nueva Agenda Urbana – Instrumentos para una mejor gobernanza de las ciudades y la transparencia de la gestión pública”, en Medellín.

Considerando la relevancia del tema, se ha realizado en las últimas semanas el Seminario Internacional “El Control Urbanístico y La Nueva Agenda Urbana – Instrumentos para una mejor gobernanza de las ciudades y la transparencia de la gestión pública”, en Medellín el 28 y 29 de noviembre, organizado por ONU- Habitat, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, y la Personería de Medellín.

Este evento congregó a expertos nacionales e internacionales que hicieron un intercambio de prácticas latinoamericanas sobre control urbano, donde estuvo presente el personero de la ciudad Guillermo Durán. Este hizo referencia a la intensificación de la labor que ejerce la personería en la vigilancia y verificación de los procesos de desarrollo urbano y gestión de las construcciones que se realizan en la metrópoli colombiana.

Esta función ha sido intensificada desde 2014 a raíz de la tragedia del Edificio Space, que se desplomó por una cadena de errores en su diseño y construcción y evidentes fallas de control urbano.

El personero argumentó que “el modelo de vigilancia preventiva se está realizando con el propósito de que la personería genere recomendaciones, observaciones y exigencias a la administración municipal, previniendo la consumación de conductas irregulares que pudiesen vulnerar el ordenamiento jurídico o el patrimonio público”.

Asimismo, el Personero hizo un llamado a las comunidades para que se animen a señalar posibles irregularidades en temas de desarrollo urbano, asegurando que la participación de la gente es una de las claves para que el crecimiento urbano realmente beneficie a los ciudadanos.

El caso de Colombia no es aislado. Toda la región Andina y probablemente Latinoamericana necesita incluir en su agenda de desarrollo urbano una renovada atención al fortalecimiento del control urbanístico como un gran pacto entre instituciones públicas y ciudadanos, en pro de ciudades más sostenibles, justas y equitativas, en donde no se deje “a nadie ni a ningún lugar atrás”.

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Del 1º de octubre al 24 de diciembre los brasileños tendrán la oportunidad de hacer una radiografía de la ciudad en la que viven.

 

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São Paulo, Octubre de 2018 — Del 1º de octubre al 24 de diciembre los brasileños tendrán la oportunidad de hacer una radiografía de la ciudad en la que viven. Todos están invitados a entrar en www.colab.re o descargar la aplicación Colab y responder las 29 preguntas de opción múltiple sobre temas como transporte, inclusión, servicios básicos y transparencia, y participar de un diagnóstico del avance de Brasil en las metas de desarrollo urbano sostenible de la ONU.

La consulta Ciudades Sostenibles es resultado de una alianza entre Colab y ONU-Habitat. En esta consulta, se pide a los brasileños y brasileñas que comparen la vida urbana de hoy a la de dos años atrás. Los que participan deben indicar si están de acuerdo o no con afirmaciones como "El acceso a transportes públicos seguros, accesibles y sostenibles en la ciudad donde vivo está mejorando", "La calidad de la gestión de residuos (recolección de basura y materiales reciclables) en la ciudad en que vivo está aumentando" y "En la ciudad en que vivo hay posibilidad de participación, por parte de los ciudadanos, en la planificación urbana local y de gestión local".

Las preguntas de la consulta están relacionadas al Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 (ODS 11) de la ONU, que busca volver las ciudades y los asentamientos humanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Hoy, más de la mitad de la población mundial vive en áreas urbanas; en Brasil, casi el 85%.

"Es fundamental escuchar a la población y captar su percepción sobre cómo su ciudad está evolucionando en dirección a ese Objetivo y, así, permitir un análisis más preciso y colectivo de la realidad de las ciudades brasileñas", afirma Claudio Acioly, Jefe de la Unidad de Desarrollo de Capacidades de ONU-Habitat. "Y esperamos que los resultados de la consulta puedan ayudar gestores municipales y tomadores de decisión a orientar políticas públicas capaces de responder a los desafíos de la urbanización de forma eficiente e integrada, a partir de la visión de los ciudadanos y ciudadanas que viven y conviven en nuestras ciudades”, complementa.

El objetivo de la agencia es comparar las respuestas de los brasileños en esta consulta con datos oficiales de instituciones de Brasil - como el IBGE - e internacionales - como la propia ONU -, para monitorear el desempeño de las ciudades en Brasil con relación a las metas del ODS 11. Los resultados serán publicados en un reporte en 2019.

Para realizar la consulta, ONU-Habitat eligió Colab, una startup de gestión colaborativa que tiende puentes entre ciudadanos y gobiernos. Para los ciudadanos, Colab actúa como red social, actualmente con 200 mil usuarios en el país, en la cual es posible publicar sugerencias o pedidos de soluciones para problemas como falta de iluminación, huecos en las vías y andenes deteriorados. Si la alcaldía de la ciudad también participa de Colab, las demandas son enviadas directamente a los órganos y servidores responsables por su solución. Las alcaldías reciben, también, talleres y materiales educativos sobre cómo incluir la participación de los ciudadanos en la gestión pública.

Con la tecnología y metodología de Colab, algunas alcaldías ya aumentaron significativamente sus índices de atendimiento a las solicitudes de la población. Es el caso de Teresina, donde la tasa de resolución de pedidos de los ciudadanos subió de 39% en 2016 para 74% actualmente. "La colaboración de los ciudadanos y la transparencia son las mejores herramientas para mejorar la gestión pública", afirma Gustavo Maia, CEO y cofundador de Colab. "La tecnología garantiza que el diálogo con la población se haga con rapidez y eficiencia. Y permite también que los resultados de esa conversación sean medidos, lo que facilita la evaluación de los gestores públicos."

Colab ya realizó otras consultas públicas en Brasil, con la participación de 8 alcaldías. En septiembre, por ejemplo, Niterói, en Rio de Janeiro, mantuvo abiertas consultas sobre mejorías en el parque Campo de São Bento, el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de la ciudad y proyectos de quioscos para la costa, con casi 5 mil respuestas de ciudadanos.

Las experiencias y funcionalidades ya han dado reconocimiento internacional a Colab, como el de aplicación con más grande impacto social, por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2015; una de las cinco mejores aplicaciones de gobierno y participación del mundo según la ONU, también en 2015, y la elección, en 2017, del Departamento de Estado Americano para integrar el programa Unreasonable Goals, aceleración para 16 empresas del mundo que trabajan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

 


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Inicia Octubre Urbano 2018


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Comenzó la XVI Convención Internacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, evento que reunirá en La Habana a especialistas de Cuba y otras naciones latinoamericanas hasta el próximo 5 de octubre

 

 

Con información de Granma

Cuba, 2 de octubre de 2018 —

Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean seguros, inclusivos, resilientes y sostenibles, es uno de los desafíos claves para el mundo de hoy,aseguraron expertos de Cuba y otros países latinoamericanos durante la primera jornada de la XVI Convención Internacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo.

Hoy está ocurriendo un crecimiento de la urbanización sin precedentes. El 55 por ciento de las personas del mundo vive en ciudades y, según un nuevo informe de las Naciones Unidas, se estima que esta proporción crecerá un 13 por ciento más de cara al 2050, explicó Consuelo Vidal, colaboradora de la nueva Agenda Urbana de Cuba.

La Isla no está ajena a esta situación, añadió Vidal. El 76 por ciento de la población cubana vive en urbes, cifra que también debe aumentar en los próximos años, resaltó.

En ese panorama, el desarrollo sostenible de nuestros países dependerá cada vez más de que se gestione de forma apropiada el crecimiento urbano, especialmente en las naciones de ingresos medios y bajos, valoró durante la apertura del evento, a la que asistió el General de División Ramón Pardo Guerra, Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y miembro del Comité Central.

La Planificación Física cubana, creada en 1960, con el fin de contrarrestar el efecto del crecimiento poblacional en zonas urbanas, centra su labor en la utilización óptima del suelo y el ordenamiento de las actividades en el territorio con perspectiva de desarrollo, argumentaron funcionarios de esa Institución cubana.

El Instituto de Planificación Física, de conjunto con las autoridades del país, tiene como prioridades la construcción de infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación, reconoció Samuel Rodiles Planas, presidente del Instituto de Planificación Física cubana.

Asimismo, «hoy participamos en la implementación de la Tarea Vida, plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, sustentada sobre la base científica multidisciplinaria por la reducción de la vulnerabilidad de los territorios y asentamientos humanos, amenazados por desastres naturales y efectos del cambio climático», explicó.

La urbanización planificada maximiza la capacidad de las ciudades para generar empleo, y riqueza, dijo Consuelo Vidal. Sin dudas, «Cuba cuenta con capacidades para utilizarla como un instrumento de desarrollo. Esta Isla es un ejemplo de cómo, a través de un trabajo técnico sistemático, es posible avanzar y lograr impactos positivos».

Agenda Urbana 2017-2036: ideal común para lograr un futuro más sostenible

Respecto a la Nueva Agenda Urbana, aprobada por más de 190 países durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible, Habitat III, en octubre de 2016, los expertos explicaron que este documento representa un ideal común para lograr un futuro mejor ymás sostenible, en el que todas las personas gocen de igualdad de derechos y de acceso a los beneficios y oportunidades que las ciudades pueden ofrecer.

En correspondencia con lo que la Agenda propone, «la política urbana cubana promueve desarrollar estructuras compactas que garanticen el máximo aprovechamiento del potencial de crecimiento interno de las ciudades y demás asentamientos; incrementar las densidades; optimizar las redes técnicas y servicios existentes; y fomentar la recuperación y crecimiento del fondo habitacional», comentó Rodiles.

Por sus destacadas contribuciones en materia de desarrollo de los asentamientos humanos, el Plan de Acción Nacional para la implementación de la Nueva Agenda Urbana en Cuba 2017-2036, elaborado por el Instituto de Planificación Física, recibió recientemente el Pergamino de Honor del Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat) 2018.

«Cuba es el primer país de América Latina en lograr este alto reconocimiento», resaltó Consuelo Vidal.


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Con información originalmente publicada en el diario Granma


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Reconocen al Instituto de Planificación Física de Cuba con el premio Pergamino de Honor

Principales resultados de la Implementación de la Nueva Agenda Urbana en Cuba


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En Colombia se han realizado importantes innovaciones referentes al concepto de prosperidad urbana y sus posibilidades de aplicación. Estas innovaciones responden a la complejidad de la realidad urbana actual, que requiriere una mayor especificidad en la producción de información, para servir como insumo en la formulación de políticas públicas.

Con información de ONU-Habitat


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Estas innovaciones han sido de tres tipos: i) Innovaciones de carácter temático, tales como la construcción de un Índice de la Prosperidad Urbana Juvenil cuyo análisis derivó en la construcción del Reporte del Estado de la Prosperidad de las Juventudes Urbanas en Colombia; ii) Innovaciones de carácter territorial, como la aplicación del CPI a nivel intra-urbano y supra-municipal; y iii) Innovaciones en el uso del CPI para desarrollar instrumentos de gestión territorial, como en el caso del Plan Integral de Desarrollo Metropolitano del Área Metropolitana de Bucaramanga.

Los resultados de los análisis permiten enfocar las recomendaciones de política pública en sectores con mayores efectos multiplicadores. El análisis territorial a su vez permite por una parte evidenciar patrones espaciales en los resultados del CPI. Por otra, permite identificar zonas en las que una intervención de política pública en una temática podría tener un impacto mayor y/o generar mejoras en otras zonas con efectos multiplicadores.

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"La Iniciativa de las Ciudades Prósperas en Colombia"


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